Inicio de sesión
ALCALDÍA DE ITUANGO
Todos contamos para el cambio
Ituango / Mi Municipio / Geología del municipio

GEOLOGÍA DEL MUNICIPIO DE ITUANGO

GEOLOGÍA REGIONAL


En términos generales, el territorio colombiano puede considerarse en dos regiones naturales muy diferentes, zonas éstas, no solo son expresiones geomorfológicas simples, sino que reflejan ambientes geológicos diferentes.  Hacia el occidente, se encuentra una región montañosa y hacia el oriente una plana.   La región montañosa, la forma la cordillera de los Andes, dividida en tres grandes ramales que reciben los nombres de cordillera Oriental, Central y Occidental y por algunos sistemas orográficos aparentemente independientes.

La Cordillera Occidental, al desprenderse del Nudo de Los Pastos, toma una dirección sur norte, con una altura media de 2.700 m y desciende hasta 400 m, en la hoz de Minamá, para dar paso al río Patía hacia el océano Pacífico; luego vuelve a elevarse y en su límite norte se trifurca en el nudo de Paramillo, para morir en las llanuras del Caribe.

El territorio de Ituango, se inscribe a partir de la depresión interandina del río Cauca, considerada como una fosa o semifosa hacia el oeste, sobre la cordillera Occidental, considerada como uno de los bloques levantados por una dinámica compresional.

La Cordillera Occidental de Colombia, está constituida principalmente por rocas mesozoicas de afinidad oceánica, pertenecientes en el norte a los denominados grupo Valdivia (Pei, Pes, Pec, Pnc, Pnf, Pnl), compuesto básicamente por esquistos y neis de edad paleozoica, rocas estratificadas e influenciadas por las estructuras de falla del sistema Cauca (falla Santa Rita y falla Sabanalarga), por rocas ígneas “Verdes” (Kv y Kld), de edad cretácea, compuestas predominantemente por flujos de basalto submarino, con toba piroclástica interestratificada, estas, localizadas hacia la parte más occidental del territorio (al occidente del alto de San Eusebio), en una franja de unos diez kilómetros de ancho, desde donde se encuentra la serie de Sedimentos no diferenciados (K), compuestos por arcillolita cuarzosa, grauvaca, conglomerado polimicta y capas delgadas de lidita, esta última también de edad cretácea.


Marco tectónico regional (Ingeominas, 1975)

La geología, es la que determina la red hidrográfica, el tipo de roca y suelo que predominan en una región.  Para realizar prácticas de conservación y restauración de suelos, debe conocerse primordialmente el material de origen de los suelos.

Estos materiales o rocas que forman la corteza terrestre, se clasifican según su origen en rocas ígneas, sedimentarias y metamórficas.  Las rocas ígneas; se forman por la consolidación del magma (materia fundida, localizada en las capas inferiores de la tierra, donde se encuentran los materiales mezclados en una masa incandescente).   Las rocas sedimentarias; son formadas por el transporte y luego depósito de materiales preexistentes.   Las rocas metamórficas; son ígneas o sedimentarias, que han sufrido cambios más o menos grandes en su estructura y forma, por efecto de grandes presiones y altas temperaturas durante la formación de la corteza terrestre.

El municipio de Ituango se recuesta a la margen derecha de la cordillera occidental, la cual está constituida principalmente por rocas mesozoicas, de afinidad Oceánica, pertenecientes en el norte  al denominado grupo Valdivia.

En dicho contexto, se enmarcan las formaciones geológicas de la zona amortiguadora, que presenta los mismos tipos de roca que se hallan en la reserva del Paramillo; rocas ígneas verdes intruídas en la porción central, con formaciones ígneas pertenecientes al Plutón de Sabanalarga.   Hacia la parte oriental de la zona amortiguadora, afloran las rocas estratificadas del denominado grupo Valdivia,  en ella también aparecen intercaladas en una faja alargada, las rocas pertenecientes al Plutón de Sabanalarga.

La Geología de la unidad de conservación, hace referencia a un complejo encadenamiento de materiales sedimentarios y metamórficos, intensamente plegado, fallado e interrumpidos en algunos tramos por inclusiones plutónicas, en menor proporción, aparecen en la zona depósitos de materiales no consolidados, indiferenciados, asociados a la actividad de los cauces y depósitos de vertiente;  estos dos de edad cuaternaria y de finales del período terciario.

La zona amortiguadora, se encuentra influenciada por el sistema de fallas Tonusco – Romeral, que en la región toma el nombre de Tonusco – Las Habas.

Aproximadamente a cuatro kilómetros al occidente de la cabecera municipal, se encuentra la falla Sabanalarga (separando las rocas ígneas verdes de las del grupo  Valdivia), cuyo recorrido va de sur a norte, al igual que los demás lineamientos y fallas  pertenecientes al sistema Cauca – Romeral; perteneciente también a dicho sistema, se encuentra al oriente, a unos quince kilómetros, la denominada falla Santa Rita.

Las dos importantes fallas mencionadas, se unen al norte del territorio cambiando al rumbo aproximado de N 45° W, estas ejercen marcada influencia en el recorrido de las corrientes de agua que atraviesan el territorio.


Formaciones geológicas presentes en la zona de estudio

Se presentan en la zona rocas ígneas (de origen magmático), que irrumpen en rocas estratificadas de origen sedimentario, dando origen  a un tercer tipo de rocas denominadas metamórficas, en lo referente a las edades de éstas, las más antiguas datan del período paleozoico (grupo Valdivia), se hallan también serpentinitas del cretáceo inferior y formaciones del terciario; plutón de Sabanalarga.

Rocas Verdes

(Kv): Rocas ígneas, datadas del cretáceo superior, predominantemente flujos de basalto submarino, con toba piroclástica interestratificada, con algo de brechas de flujo, Pelagoníticas, aglomerados máficos y toba; localmente diques de basalto y cuarzodiorita lo intruyen.

(Kld). Lentes de lidita, limolita, grauvaca interestratificadas en Kv.

Rocas Igneas

Inferior del cretáceo:

(Ks). Serpentinita - Cuerpos ultramáficos, generalmente serpentinizados; se cree más o  menos contemporánea con Kg y Kgh.

(K). Sedimentos no diferenciados – constan de arcillolita cuarzosa, grauvaca, conglomerado polimicta y capas delgadas de Lidita.

Rocas Igneas del cretáceo superior al período terciario. Plutón de Sabanalarga:

(Tdh). Diorita hornbléndica, compuesta de plagioclasa cálcica y hornblenda gris, equigranular de grano medio.

(Tqd). Tonalita como facies cuarzosa y biotitica de Tdh.

(Th). Hornblendita como facies máfica de Tdh, puede ser roca híbrida, resultante de asimilación de esquisto verde que se intruye.

Rocas estratificadas,  edad  paleozoica

(Pes). Esquisto cuarzo - sericítico, gris oscuro a negro, de grano fino con láminas de sericita, biotita y clorita; pigmento de grafito.

(Pec). Esquisto clorítico con algo de actinolita, verde oscuro a medio grisáceo, de grano fino; conlleva albita, epidota, titanita y magnetita como accesorios.

(Pei). Esquisto cuarzo - sericita y esquisto clorita - actinolita intercalados, en los cuales ninguno predomina.

(Pnc). Neis cataclástico de origen sedimentario, consistiendo de cuarzo, plagioclasa, epidota, moscovita, sericita y clorita, a veces con textura de milonita.

(Pnf). Neis feldespático, gris oscuro a claro, de grano fino a medio, con capas de cuarzo feldespato, alternado con capas ricas en biotita y clorita; minerales accesorios más comunes son gránate y grafito; localmente hay cordierita y silimanita: se considera de origen sedimentarios.

Rocas estratificadas del terciario

(T). Rocas. Sedimentos terciarios. Sedimentos no diferenciados, de arenisca friable, Grava, lodolita, y arcilla moderadamente consolidada; localmente incluyen capas de lignita.

Cuaternario:

(Qai). Aluvión, relleno de valles; por lo general constan de arena y grava polimicta no consolidada, localmente conlleva oro.


Análisis Geomorfológico

La carencia de información fotográfica, en un formato que posibilite el análisis geomorfológico, impide la descripción detallada de los fenómenos  de remoción, arrastre y depósito de materiales, asociados con la genética del paisaje; no obstante, por medio de la revisión de fotografías aéreas, utilizadas para la formación catastral y con ayuda de las fotografías tomadas durante las visitas de campo, se puede intentar  una aproximación a la descripción de los procesos geomorfológicos dominantes en la zona, por lo menos en lo correspondiente a la vertiente del río Cauca.  La vertiente del Mar Caribe, el territorio correspondiente al P. N. N. Paramillo en el municipio, requiere inicialmente la toma de imágenes remotas, para dar inicio a un análisis geomorfológico y fisiográfico.  La región correspondiente a la vertiente del río Sereno (ríos San Agustín, San Juanillo y San Matías), esta pendiente también del análisis geomorfológicos por idénticas razones.

En el Municipio de Ituango, se evidencian dos grandes geoformas o unidades geomorfológicas que son: laderas de montaña fuertemente escarpadas y colinas erosionales de relieve más ondulado; que dan origen a las unidades de suelo descritas en capitulo anterior.

La vertiente del Caribe, comprende dos cuencas principales que son: la cuenca del río Ituango y la cuenca del río Tarazá (Sereno).  En la cuenca del río Ituango se pueden diferenciar,a groso modo, dos tipos de paisaje; en la parte alta de la cuenca un relieve montañoso sobre flujos de basalto submarino (rocas ígneas. Véase geología Kv), con cañones en V, profundamente incisados, vertientes largas con fuertes pendientes, montañas alargadas de cimas agudas y continúas, formando cuchillas y cicatrices de desgarres de grandes bloques de material, que forman depósitos coluviales en la parte media de la ladera o que llegan al cauce para ser erodados lateralmente por el río.  La vertiente aquí se fractura en sentido de la pendiente del cañón, formando un ángulo casi recto.

En la parte alta de la cuenca del  río Ituango, veredas El Cedral hasta Santa Ana, ambas márgenes de la corriente presentan fenómenos de socavación lateral de las orillas, que evolucionan hacia la ocurrencia de deslizamientos en el talud inferior de la vertiente.  La parte media de las vertientes montañosas, presentan cicatrices de antiguos deslizamientos con sus correspondientes depósitos, recubiertos con vegetación rastrera, son recurrentes los fenómenos de erosión acelerada hacia las cabeceras de las quebradas y el deslizamiento lateral en el talud inferior de la vertiente.

La presencia de bloques de piedra de diferentes tamaños, formas angulares y subangulares en los lechos de las quebradas, es una evidencia de la característica de torrencialidad de las corrientes, se observa el desprendimiento de roca fracturada que se acumula en la parte baja de la ladera.

Este paisaje se presenta hasta unos seis kilómetros después de la desembocadura de la Quebradona o cuando se bifurca la carretera para llegar al corregimiento de La Granja,  en este sector se empieza a presentarse un relieve con formas más suaves y las vertientes, aunque conservando sus longitudes largas, forman colinas de ápices redondos que ascienden escalonadas.  El cambio coincide con la aparición en el terreno de materiales compuestos por esquistos y neis del grupo denominado Valdivia, en esta parte del paisaje, se presentan desprendimiento de materiales desde la parte media de la ladera, originados posiblemente en el uso intensivo para ganadería, que compacta el suelo y en la práctica de las quemas, que retira la capa vegetal protectora.  Actualmente, se encuentra en plena actividad  un derrumbe de materiales de gran magnitud, que es posible apreciar desde la cabecera municipal y que provee materiales para un cono de detritos de más de cuarenta metros de ancho en la base, cerca de la corriente de la quebrada San Eusebio y que tiene su origen a unos ciento cincuenta a doscientos metros arriba.

Toda la generalidad del territorio de la cuenca del río Ituango, presenta terraceo (patas de vaca o terracetas), en las partes medias y bajas de las laderas a causa del uso intensivo en ganadería (sobre pastoreo en fuerte pendiente), también es común a todo el territorio, la erosión laminar y en surcos, la erosión, evidenciada en las terrecetas, evoluciona posteriormente a desgarres superficiales que son intensificados por la compactación del terreno y por la ausencia de vegetación protectora.


La vertiente del río Tarazá  o río Sereno, presenta vertientes rectas, mucho mejor dotadas de protección vegetal, ápices agudos que forman cuchillas largas, pero que también pueden tener formas redondas. Los cañones observados en la vertiente del río San Matías, tienen forma de V, moderadamente inclinados (no tanto como los del nacimiento del río Ituango) y con valles encadenados (la corriente presenta valle ancho en unas partes y en otras la corriente se encañona totalmente para correr entre paredes rocosas), su fondo.  En esta parte del territorio, se practicaba la ganadería de levante, restringida a las partes planas, por lo que las laderas no presentan huellas de reptación, solo en la época invernal, las corrientes arrastran sedimentos que evidencian una moderada erosión laminar.


NÚMERO DE VISITAS:
ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN: 22/06/2017 14:59
Top